Durante el proceso de lavado del vehículo, se aplica en mojado un químico con nanotecnología exteriores (NW70 y NK10) y en interiores (RI90), el cual se activa con el agua penetrando molecularmente, sellando y creando una capa protectora en los espacios entre las moléculas de las superficies, logrando una gran repelencia de líquidos acuosos y aceitosos. La suciedad, los insectos muertos y otras impurezas, simplemente se reducen casi a cero. Conserva el brillo, es resistente al medio ambiente y genera estabilidad contra ataques ácidos o alcalinos como excremento de aves, previene la corrosión, disminuye el asentamiento de agua y lodo.